¡Las calles se llenan de color, música y tradición! Del 20 al 31 de agosto del 2026, nos unimos con el corazón lleno de alegría para celebrar las Fiestas Patronales en honor a San Ramón Nonato.
Serán días inolvidables para compartir en familia, disfrutar de nuestras costumbres y fortalecer juntos nuestra fe. ¡Tú eres la parte más importante de esta gran celebración!
Consulte el programa completo de actividades y no se pierda ningún evento. ¡Los esperamos con los brazos abiertos!
La Entrada de los Santos es la celebración cívico-religiosa más importante de San Ramón, donde decenas de imágenes patronales de los distintos barrios y distritos desfilan en hombros de sus devotos hasta la Parroquia de San Ramón Nonato. Se celebra tradicionalmente cada 30 de agosto.
Data de finales del siglo XIX (1873-1876), impulsada para festejar a San Ramón Nonato, patrono del cantón, más de 70 imágenes religiosas procedentes de todas las comunidades ramonenses llegan al Templo Parroquial, acompañadas de música de cimarronas y bandas.
Es un pilar de la cultura ramonense y una de las expresiones de fe más multitudinarias de Costa Rica.
La Entrada de Santos: ciento setenta y cinco años de tradición ininterrumpida.
La tradicional Hora Santa para embarazadas en San Ramón se realiza como parte de los Festejos Patronales en honor a San Ramón Nonato, santo patrono de las embarazadas y parturientas.
El evento central se celebra cada mes de agosto (cerca de la solemnidad del santo el 31 de agosto). Esta festividad incluye el rezo del santo rosario por la vida, la Adoración al Santísimo y la emotiva bendición de los vientres de las futuras madres.
La actividad, que ya tiene más de 20 años de celebrarse, reúne a cientos de mujeres que se acercan para darle gracias a San Ramón Nonato, santo patrono de San Ramón, cuya historia ha estado ligada siempre al don de la vida y de la maternidad.
Muchas llegan con sus niños en brazos como prueba fiel del milagro concedido, otras buscan la bendición e imposición del Santísimo en sus vientres, uno de los momentos más emotivos de la celebración, donde familiares y amigos se unen en oración para pedir por los bebés que ya están en camino o piden con devoción se les conceda el favor de ser padres.
La Hora Santa, que ya es toda una tradición, ha logrado reunir a más de 275 embarazadas, que cuentan historias de fe y milagros de intercesión para poder convertirse en madres.
Las madres visten a sus bebés con el hábito de San Ramón Nonato como un acto de fe, agradecimiento y cumplimiento de una promesa por haber recibido el milagro de la vida, un embarazo exitoso o un parto seguro.
Cuando una mujer enfrenta dificultades para concebir, atraviesa un embarazo de alto riesgo o teme complicaciones en el parto, se encomienda fuertemente a este santo. El pacto espiritual o "promesa" consiste en que, si el bebé nace sano y salvo, la madre presentará públicamente al niño vestido igual que el santo como testimonio de su agradecimiento. Esto suele hacerse durante los primeros meses de vida del bebé o específicamente el 31 de agosto, día de la festividad de San Ramón Nonato.
Esta vestidura funciona como un testimonio visual ante la comunidad de que el niño en brazos es un milagro concedido a través de la intercesión de San Ramón